Aduanas y correos, ¡¡¡arriba las manos!!!
Canarias gozaba hasta hace pocas décadas de un puerto franco que le permitía tener un sistema económico propio dentro del territorio nacional, lo que nos beneficiaba (y hoy nos damos cuenta realmente de cuánto nos convenía). Con la entrada en Europa la situación no era sostenible, sin embargo había un importante sector económico en las islas que vivían de ese puerto franco: los aduaneros. No sé si por presión o por qué otro motivo, el asunto es que Canarias entró en Europa manteniendo su hecho diferencial, creándose la Zona Especial Canaria, en sustitución del anterior puerto franco.
Básicamente seguimos teniendo nuestro propio control aduanero y nuestro propio sistema arbitrario y de impuestos (IGIC y AIEM). El IGIC es nuestro particular IVA y el AIEM se supone es un cargo a la entrada de mercancías que competirían directamente con nuestra producción local. Hasta aquí, nada que objetar, en teoría. Para no desviarme mucho añadiré que la principal consecuencia de todo esto es que tenemos la bolsa de la compra y el nivel de precios más caro de España, dado que ahora las mercancías provienen, no de productores o fabricantes de cualquier parte del mundo, sino directamente, en su mayoría, a través de representantes y distribuidores cuyos depósitos y almacenes principales se ubican en Península, con el consiguiente sobrecoste, agrabado por nuestro particular ZEC. Los tiempos del tabaco, la electrónica, la ropa, los coches, la alimentación y los combustibles más baratos ya pasaron. Eso sí, el lobby de los aduaneros, interviniendo o no en el asunto, ha conseguido seguir viviendo del la cuestión burocrática, aunque sea interna.
Pero algo debe haber sucedido cuando se está poniendo el ojo en el trapicheo. ¿A qué llamo trapicheo en Canarias? A las compras y ventas que de manera individual, de persona a persona, se hacen, utilizando nuestro sistema postal como medio de transporte. Ya sabes a qué me refiero. Me mandas un regalo, te compro un libro, te vendo una miniatura, me consigues un repuesto para la vieja moto del abuelo que la quiero restaurar...
Dentro de la burocracia aduanera los gestores privados pueden cobrar a partir de 14,84 euros por imprimir un DUA y hacer el papeleo básico a la entrada de mercancías. Valor que no cobran realmente pues se trata de un mínimo, estando la media real a particulares entre los 30 y los 50 euros mientras que a empresas, por aquello de la necesidad de competir, entre 12 y 18 euros. La cosa está así, más o menos. Quizás me equivoque en una cifra o en alguna pequeña deducción, pero básicamente, por ahí van los tiros.
Aquí es donde entra Correos.
Ahora, cuando desde Península o Europa nos envían un viejo juguete roto, un libro o cualquier cosa a través de correo postal, si hay una declaración de valor o una factura en el exterior del paquete, te imprimen un Documento Unificado Aduanero donde básicamente se dice que se declara la entrada de mercancía por X euros y, lo más destacable, que estás exento del pago de IGIC por el artículo 14.11 sobre exención por mercancías de escaso valor. Es decir, que si lo que te mandan o compras a una tienda asturiana o londinense tiene un valor inferior a 150 euros, viene facturado en un único documento comercial y te llega en el mismo envío, no tienes que abonar IGIC. Pero eso sí, ya puestos, aunque deberías pagar esos 0 euros (¡sic!), Correos aprovecha y te cobra aquellos 14,84 euros a los que hacía referencia más arriba.
Se dan circunstancias tan bizarras como la del amigo que te regala un viejo CD de algún grupo local de, pongamos, el panorama musical gallego, que debería ser gratis para ti, porque los regalos tienen esa particularidad, y le tengas que pagar a Correos 14,84 euros. Que compres cualquier cosa por 12 euros, más los 6 ó 7 euros que te cobran de media por gastos de envío desde cualquier tienda fuera de Canarias -desde Península-, pagando con tu tarjeta de crédito, y cuando llega le tienes que abonar otros 14,84 euros a Correos. Que tu hermano o tu primo te envíen algún viejo recuerdo familiar y que Correos te cobre 14,84 euros. Todo eso además de haber cobrado en origen los gastos pertinentes por el envío.
Puede no ser mucho dinero, o sí, según el bolsillo del que opine, pero desde luego esos 14,84 euros nos convierten, económicamente, en ciudadanos de segunda clase, en vacas coloniales de las que mamar un poco más. Unas cuantas gotas más de la leche de nuestra desesperada economía -paro más alto a nivel nacional, por ejemplo-.
Frente a ésto, éste (y otros muchos que no hacen nada, sólo se quejan). Yo sí me he quejado, ante Correos. Primero reconocieron que esos 14,84 euros era por gestionar el DUA, luego me volvieron a responder que esos 14,84 euros eran en concepto de facteo, que nadie parece saber qué es pero me explican, en la misma carta, que es por revisar el paquete (y en teoría no por imprimir el DUA).
Lo que Correos parece ignorar intencionadamente es que la misma normativa que permite a ellos cobrar esos 14,84 euros por imprimir el DUA, me permite a mí, como usuario receptor, autodespacharme el DUA en la Consejería de Hacienda del Gobierno de Canarias, librándome entonces de ese peaje pirata, pero legal, insisto. Así que la batalla ahora es otra. ¿Cómo van a facilitar que cuando reciba un paquete, pueda coger mi factura, ir a la Consejería de Hacienda, gestionar mi DUA, volver a Correos y recoger el paquete sin tener que abonarle su impuesto encubierto?
Básicamente seguimos teniendo nuestro propio control aduanero y nuestro propio sistema arbitrario y de impuestos (IGIC y AIEM). El IGIC es nuestro particular IVA y el AIEM se supone es un cargo a la entrada de mercancías que competirían directamente con nuestra producción local. Hasta aquí, nada que objetar, en teoría. Para no desviarme mucho añadiré que la principal consecuencia de todo esto es que tenemos la bolsa de la compra y el nivel de precios más caro de España, dado que ahora las mercancías provienen, no de productores o fabricantes de cualquier parte del mundo, sino directamente, en su mayoría, a través de representantes y distribuidores cuyos depósitos y almacenes principales se ubican en Península, con el consiguiente sobrecoste, agrabado por nuestro particular ZEC. Los tiempos del tabaco, la electrónica, la ropa, los coches, la alimentación y los combustibles más baratos ya pasaron. Eso sí, el lobby de los aduaneros, interviniendo o no en el asunto, ha conseguido seguir viviendo del la cuestión burocrática, aunque sea interna.
Pero algo debe haber sucedido cuando se está poniendo el ojo en el trapicheo. ¿A qué llamo trapicheo en Canarias? A las compras y ventas que de manera individual, de persona a persona, se hacen, utilizando nuestro sistema postal como medio de transporte. Ya sabes a qué me refiero. Me mandas un regalo, te compro un libro, te vendo una miniatura, me consigues un repuesto para la vieja moto del abuelo que la quiero restaurar...
Dentro de la burocracia aduanera los gestores privados pueden cobrar a partir de 14,84 euros por imprimir un DUA y hacer el papeleo básico a la entrada de mercancías. Valor que no cobran realmente pues se trata de un mínimo, estando la media real a particulares entre los 30 y los 50 euros mientras que a empresas, por aquello de la necesidad de competir, entre 12 y 18 euros. La cosa está así, más o menos. Quizás me equivoque en una cifra o en alguna pequeña deducción, pero básicamente, por ahí van los tiros.
Aquí es donde entra Correos.
Ahora, cuando desde Península o Europa nos envían un viejo juguete roto, un libro o cualquier cosa a través de correo postal, si hay una declaración de valor o una factura en el exterior del paquete, te imprimen un Documento Unificado Aduanero donde básicamente se dice que se declara la entrada de mercancía por X euros y, lo más destacable, que estás exento del pago de IGIC por el artículo 14.11 sobre exención por mercancías de escaso valor. Es decir, que si lo que te mandan o compras a una tienda asturiana o londinense tiene un valor inferior a 150 euros, viene facturado en un único documento comercial y te llega en el mismo envío, no tienes que abonar IGIC. Pero eso sí, ya puestos, aunque deberías pagar esos 0 euros (¡sic!), Correos aprovecha y te cobra aquellos 14,84 euros a los que hacía referencia más arriba.
Se dan circunstancias tan bizarras como la del amigo que te regala un viejo CD de algún grupo local de, pongamos, el panorama musical gallego, que debería ser gratis para ti, porque los regalos tienen esa particularidad, y le tengas que pagar a Correos 14,84 euros. Que compres cualquier cosa por 12 euros, más los 6 ó 7 euros que te cobran de media por gastos de envío desde cualquier tienda fuera de Canarias -desde Península-, pagando con tu tarjeta de crédito, y cuando llega le tienes que abonar otros 14,84 euros a Correos. Que tu hermano o tu primo te envíen algún viejo recuerdo familiar y que Correos te cobre 14,84 euros. Todo eso además de haber cobrado en origen los gastos pertinentes por el envío.
Puede no ser mucho dinero, o sí, según el bolsillo del que opine, pero desde luego esos 14,84 euros nos convierten, económicamente, en ciudadanos de segunda clase, en vacas coloniales de las que mamar un poco más. Unas cuantas gotas más de la leche de nuestra desesperada economía -paro más alto a nivel nacional, por ejemplo-.
Frente a ésto, éste (y otros muchos que no hacen nada, sólo se quejan). Yo sí me he quejado, ante Correos. Primero reconocieron que esos 14,84 euros era por gestionar el DUA, luego me volvieron a responder que esos 14,84 euros eran en concepto de facteo, que nadie parece saber qué es pero me explican, en la misma carta, que es por revisar el paquete (y en teoría no por imprimir el DUA).
Lo que Correos parece ignorar intencionadamente es que la misma normativa que permite a ellos cobrar esos 14,84 euros por imprimir el DUA, me permite a mí, como usuario receptor, autodespacharme el DUA en la Consejería de Hacienda del Gobierno de Canarias, librándome entonces de ese peaje pirata, pero legal, insisto. Así que la batalla ahora es otra. ¿Cómo van a facilitar que cuando reciba un paquete, pueda coger mi factura, ir a la Consejería de Hacienda, gestionar mi DUA, volver a Correos y recoger el paquete sin tener que abonarle su impuesto encubierto?
Fuente: http://blog.artecar24.com

Ayer mismo puse yo una reclamación en Correos por el mismo motivo, por usurparme mi derecho a gestionar mi propia DUA. Me gustaría saber si hay más ciudadanos interesados en poner una denuncia colectiva, si te enteras de algo por favor házmelo saber, que me apunto.
Por lo pronto, voy a mandar mi queja a la UE.